Ir al contenido

Notas de escucha de "Gran tiempo" de Coriún Aharonián

Notas de escucha

  1. Imaginar dos sonidos muy diferentes entre sí. Dos sonidos, tan lejanos como viscerales. Viscerales en extremo además en el contexto de una dictadura militar. Uno es una voz torturada. Ahogada, ahorcada. La escucho tan cerca que siento su garganta en mi oído. El otro es un sonido de cinta pegante siendo despegada. Cinta pegante siendo despegada muchas veces, en muchas direcciones. ¿Qué fue tapado con la cinta?, ¿bocas?.
  2. Construir una paleta sonora a partir de esos dos sonidos tan diferentes. Voces de muchos tipos: susurros, casi palabras, discursos cortados. Materiales de muchos tipos: metal, piedras, fuego. Materiales que perturban.
  3. Escuchar música es seguir un curso en el tiempo. Pero también es condensar ese tiempo. Como dice Silvio Ferraz (1997), incluso cuando escuchamos una melodía, donde creemos escuchar sonido tras sonido, estamos escuchando también cada sonido en relación a sus sonidos vecinos, es decir que "todos los momentos de escucha se condensan en un único instante". Pensar entonces un gesto que materialice ese tiempo condensado. Un sonido seco, como una irrupción que permanece, que se hunde en la memoria. Usarlo una vez. Usarlo una vez y dejarlo por mucho tiempo, hasta que el oyente casi lo olvide. Justo ahí, usarlo de nuevo, creando una pequeño doblez en el tiempo, juntando esos 2 instantes en uno.
  4. Exponer la diferencia entre esos dos sonidos. Después, acercarlos. ¿Cómo? Los materiales siendo frotados, un sonido tenue pero discontinuo como en zigzag; Voces de susurros, que no dicen, pero articulan "sh", "ch", "tsh", como si siguieran esa misma línea ondulante. El timbre se distancia. La envolvente dinámica los acerca.
  5. Gritos se oyen de muy lejos, casi inaudibles, como un silbido. Gritos que pueden ser de niños, quizás jugando. Los gritos se cortan fuertemente con un sonido seco, muy fuerte, muy cerca de mi oido.
  6. Me pregunto cómo se escuchan estas voces. Qué carga tienen esos timbres para quienes vivieron esa dictadura. ¿Resuena distinto en Montevideo? ¿Se escuchan esos sonidos como signos de algo que no se puede decir? ¿Se identifican gestos que, para mí, son solo textura? La escucha no es universal. La historia también se filtra por los oídos.

Sobre el análisis completo

Mi primer acercamiento a Coriún Aharonián no fue por su música, sino por sus palabras. Sus textos me interpelaron con una claridad ética poco común: hablaban del rol del compositor en América Latina, de las tensiones entre centro y periferia, de la tecnología como terreno de poder.

Allí aparecían preguntas que también eran mías —sobre el papel de la cultura, la creación desde américa latina y formas de afrontar el colonialismo.

Después vino la música. Escuché "Gran tiempo", una de sus obras electroacústicas más conocidas, compuesta en 1974 en el estudio GMEB en Bourges, en plena dictadura militar uruguaya.

Y esa escucha fue, desde el primer momento, una experiencia visceral. En el minuto 10:37, una voz ahogada irrumpe en la textura. No grita: se asfixia. Aharonián tiene el poder de crear sonoridades poéticas, sugestivas.

Así nació este trabajo, que empezó como un análisis formal para un curso de maestría con Roman Pfeifer. Roman me enseñó que analizar y más aún música electrónica no es un proceso siempre igual, que uno sigue de una guía de teoría musical. Analizar es hacerle preguntas a la obra e intentar resolverlas. Por eso un análisis es personal, es una forma de compartir mi escucha de esa obra.

En este post comparto un breve recorrido por esa escucha, una serie de notas sueltas —numeradas, como si fueran aforismos— que intentan capturar lo que esta obra me hizo oír, pensar, imaginar.